La retirada de uralita en colegios y centros educativos es una tarea crítica que cada año deben afrontar equipos directivos y responsables de mantenimiento. Aunque el amianto está prohibido desde hace más de dos décadas, muchos edificios escolares construidos antes del año 2002 aún conservan cubiertas, bajantes o paneles con este material peligroso. Lo que parece una urgencia técnica, es en realidad una actuación que requiere planificación, normativa y pasos muy concretos.
Muchos directores conocen los riesgos del amianto, pero no todos saben por dónde empezar ni a quién acudir para actuar con garantías.
¿Dónde se encuentra normalmente la uralita en un colegio?
Antes de pensar en actuar, conviene saber en qué partes del centro puede encontrarse uralita con amianto. No se trata solo de tejados: los puntos más comunes incluyen:
- Cubiertas de aulas, gimnasios o pabellones deportivos
- Bajantes y canalizaciones de agua o pluviales
- Falsos techos y placas decorativas en pasillos o aulas
- Depósitos antiguos de agua
- Casetas de instalaciones o almacenes exteriores
La mayoría de estas estructuras, si son anteriores al 2002, pueden contener fibrocemento con amianto. A simple vista no siempre es fácil identificarlo, por lo que el primer paso debe ser una inspección técnica especializada.
¿Es obligatoria la retirada de uralita en colegios y centros educativos si no está dañada?
Aquí surge una duda común: si la uralita está en buen estado, ¿hay que retirarla?
La ley no obliga a retirar todo el amianto de forma inmediata si no supone un riesgo activo. Sin embargo, en el caso de centros escolares, guarderías o institutos, la normativa sí prioriza la eliminación del amianto por tratarse de espacios con menores y personal expuesto de forma prolongada.
Además, muchos ayuntamientos y comunidades autónomas han aprobado planes de retirada progresiva, por lo que la tendencia es clara: eliminar la uralita siempre que sea posible, incluso aunque no esté dañada.
¿Cuándo y cómo debe realizarse la retirada?
1. Aprovecha los periodos sin alumnado
La retirada de uralita en colegios y centros educativos debe programarse fuera del calendario lectivo, preferiblemente durante el verano, puentes largos o vacaciones de Navidad y Semana Santa. El objetivo es evitar cualquier exposición al alumnado y al personal docente.
2. Solicita una evaluación técnica
Antes de actuar, es obligatorio realizar un diagnóstico por parte de una empresa inscrita en el RERA (Registro de Empresas con Riesgo por Amianto). Esta evaluación determina si hay amianto, su estado, y qué tipo de intervención se requiere. Cuando el diagnóstico confirma amianto en cubiertas o fachadas, es imprescindible actuar con profesionales. Decersa cuenta con experiencia específica en trabajos en altura y en la retirada de amianto en cubiertas de centros educativos.
3. Elabora un plan de trabajo
Con el diagnóstico en la mano, se presenta un plan de trabajo a la autoridad laboral, que debe autorizar la intervención. Este plan detalla cómo se realizará la retirada, qué medidas de seguridad se aplicarán y cómo se gestionarán los residuos.
4. Intervención con medidas de seguridad
La empresa especializada se encarga de:
- Delimitar la zona de trabajo
- Utilizar equipos de protección adecuados
- Retirar el material sin romperlo ni liberar fibras
- Transportar los residuos a un vertedero autorizado
5. Limpieza final y certificación
Una vez retirada la uralita, se realiza una limpieza y descontaminación del área, seguida de una inspección final y la emisión de un certificado de descontaminación, que acredita que el espacio está libre de amianto.
¿Cuánto cuesta retirar la uralita de un colegio?
El coste varía según el tamaño, el tipo de material y la dificultad de acceso. Pero lo importante no es solo el precio, sino que el proceso cumpla con todos los requisitos legales y sanitarios. En muchos casos, existen subvenciones públicas o ayudas municipales para financiar parcialmente la retirada en centros educativos.
Además, el gasto en una retirada bien planificada evita sanciones, riesgos sanitarios y posibles responsabilidades legales en caso de exposición accidental.
¿Qué normativa regula la retirada en centros escolares?
En España, la normativa aplicable incluye:
- Real Decreto 396/2006, que regula los trabajos con riesgo de exposición al amianto.
- Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que obliga a garantizar un entorno seguro para trabajadores y usuarios.
- Normativas autonómicas y planes específicos de retirada de amianto en instalaciones públicas.
Es fundamental trabajar con empresas que conozcan esta normativa y tengan experiencia en entornos educativos, donde la actuación debe ser rápida, segura y con el menor impacto posible.
La experiencia marca la diferencia
Gestionar la retirada de uralita en colegios y centros educativos no es lo mismo que hacerlo en una nave industrial. Los entornos escolares requieren una sensibilidad especial, una planificación muy ajustada y total transparencia con las familias y la comunidad educativa.
En Decersa, llevamos años interviniendo en centros educativos de todo tipo, con protocolos adaptados a sus necesidades.
Consejos prácticos para equipos directivos
Si eres director, jefe de estudios o responsable de instalaciones, te dejamos estos consejos prácticos para gestionar el proceso con confianza:
- Informa al claustro y al AMPA desde el inicio. La transparencia genera tranquilidad.
- Solicita presupuesto con tiempo para planificar la actuación sin prisas.
- Guarda copia de todos los documentos (diagnóstico, plan de trabajo, certificados).
- Apuesta por empresas inscritas en RERA, con experiencia real en entornos escolares.
- Consulta si existen ayudas públicas disponibles en tu municipio o comunidad autónoma.
Eliminando riesgos, construyendo confianza
La retirada de uralita en colegios y centros educativos es más que una obra técnica. Es un acto de responsabilidad hacia el alumnado, el profesorado y toda la comunidad educativa. Hacerlo bien significa eliminar un riesgo silencioso y demostrar que el centro se preocupa por el bienestar de todos.
La mejor decisión es la que se toma con información, anticipación y respaldo profesional.